Palidezco ante tu hermosura,
decidme de donde venis,
si esque estoy muerto
y alguien rezo por mi.
Belleza angelical mía,
vuestros ojos me lo dicen todo,
vuestros labios, mi eterno veneno
y vuestro delicado y grácil cuerpo,
desata en el hombre,
el más oscuro deseo.
Os suplico, decidme;
¿Quién sois vos?
Su cara, rozó la mia,
su mirada, se fundió con el fulgor
del deseo y en el silencio,
no se oyo más,
que un sutíl beso.
Intentando desenfrenar la pasión,
aquella mujer que ante mis ojos veía,
dejo escapar de entre sus labios,
un frágil susurro,
conectando su alma con la mía.
_ Vos sois mi complemento,
lo que anhela mi ser.
Yo soy pues, entonces,
lo que tucorazón alberga
y te negabas a ver.
jueves, 12 de febrero de 2009
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2 comentarios:
Realmente lo que anhela mi ser es beber de nuevo de vuestras palabras.
Toca ya escribir algo nuevo, pequeña.
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